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Análisis del MacBook Pro con Touch Bar: Un portátil escaso

23 diciembre, 2016
Análisis MacBook Pro con Touch Bar

Análisis MacBook Pro con Touch Bar

Ahora que se acerca la Navidad y ya se conocen todos los detalles del nuevo MacBook Pro con Touch Bar, es el momento perfecto para realizar su análisis. Si estás pensando en hacerte con él o regalar uno a un ser querido, primero deberías leer lo que tenemos que decir sobre él.

Han pasado cuatro largos años desde la aparición del primer MacBook Pro con pantalla retina. Su diseño, similar a las generaciones anteriores, se diferenciaba, principalmente, en la carencia de unidad SuperDrive. Los lectores de CD/DVD están muriendo, y Apple lo sabe. Ningún equipo de la compañía cuenta ya con esta característica, ni los ordenadores de sobremesa. Las memorias USB y discos duros externos han reemplazado a los discos compactos, y cada vez son menos las personas que los echan de menos.

A finales octubre de 2016 se anunció la nueva gama de portátiles profesionales de Apple. Esa esperada renovación traía sorpresas, pero casi ninguna de ellas era buena. Una batería que no está a la altura y la única presencia de puertos USB-C han sido los principales objetivos de las críticas. Y con razón.

MacBook Pro con Touch Bar: Un fiasco de proporciones épicas con muy buenas ventas

MacBook Pro con Touch Bar, diseño

La división de ordenadores Mac de Apple no está pasando por un buen momento. Las ventas no paran de descender, y el iPhone y iPad son la única fuente de ingresos rentable de la compañía. Cuesta creer que una empresa conocida por sus computadoras ahora lo sea por sus dispositivos móviles. Porque aunque vivamos en la llamada era Post-PC no estamos preparados, ni de lejos, a abandonar los ordenadores tradicionales.

Viendo el panorama, Apple se encuentra entre la espada y la pared. ¿Qué debe hacer para que sus ordenadores vuelvan a generar ganancias? Y es esa la pregunta que les ha llevado a entrar en el campo de la experimentación.

Los de Cupertino siempre se han caracterizado por arriesgar al máximo en cada uno de sus artilugios. Hasta hace algunos años esa estrategia les ha ido bien. Pero cuando se trata de reducir en prestaciones y aumentar precios la cosa se vuelve oscura.

Con la inminente desaparición de la familia Air, el resto de MacBooks se presentan como soluciones premium. Eso lo vemos en sus acabados y en su precio. Si quieres un portátil actualizado y con buena pantalla, los 1440 dólares no te los quita nadie. Y si además quieres “potencia” prepárate para los 1700, y eso en el MacBook Pro sin Touch Bar.

MacBook Pro (sin Touch Bar)

  • Pantalla de 13,3 pulgadas, con resolución 2560 x 1600 píxeles. 227 ppp.
  • Procesador Intel Core i5-6360U de doble núcleo a 2 GHz. Turbo Boost de hasta 3,1 GHz.
  • 8 GB de memoria RAM a 1866 GHz.
  • Disco Duro SSD PCIe de 256 GB.
  • Intel Iris Graphics 540.
  • Conectividad WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.2.
  • Dos puertos Thunderbolt 3.
  • Cámara FaceTime HD 720p.
  • Teclado retroiluminado.
  • Hasta 10 horas de uso con una sola carga.
  • 1,37 Kg de peso.
  • Precio: 1699 euros.

MacBook Pro con Touch Bar

13 pulgadas

  • Pantalla de 13,3 pulgadas IPS con resolución 2560 x 1600 píxeles.
  • Procesador Intel Core i5 de doble núcleo a 2,9 GHz.
  • 8 GB de memoria RAM a 2133 MHz.
  • Disco Duro SSD PCIe de 256 GB.
  • Intel Iris Graphics 550.
  • Conectividad WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.2.
  • 4 puertos Thunderbolt 3.
  • Cámara FaceTime HD 720p.
  • Teclado retroiluminado.
  • Hasta 10 horas de uso con una sola carga.
  • 1,37 Kg de peso.
  • Precio: 1999 euros.

15 pulgadas

  • Pantalla de 15,4 pulgadas con resolución 1880 x 1880 píxeles. 220 ppp.
  • Procesador Intel Core i7 a 2,6 GHz.
  • 16 GB de memoria RAM
  • Disco Duro SSD PCIe de 256 GB.
  • Radeon Pro 450 e Intel HD Graphics 530.
  • Conectividad WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.2.
  • 4 puertos Thunderbolt 3.
  • Cámara FaceTime HD 720p.
  • Teclado retroiluminado.
  • Hasta 10 horas de uso con una sola carga.
  • 1,83 Kg de peso.
  • Precio: 2699 euros.

A pesar de la escasez de puertos, la falta de potencia y un precio elevado, está teniendo unas buenas ventas.

Los nuevos MacBook Pro, todavía más pequeños y contenidos pero con un diseño igual de exquisito

MacBook Pro con Touch Bar - diseño 02

La obsesión de Apple por adelgazar sus equipos ha pasado factura. Para conseguir tales dimensiones han tenido que prescindir de elementos importantes, como puerto HDMI y puertos USB 3.0 tipo A. Sin embargo, han conseguido que el modelo de 13 pulgadas disponga de altavoces a ambos lados del teclado. Aspecto solamente visto en los MacBook Pro de 15 pulgadas hasta la fecha. Además, el Trackpad ha crecido, ofreciendo una superficie más amplia con la que manipular el equipo.

El grosor del modelo de 15 pulgadas no supera los 1,5 centímetros, que sumado al 1,37 Kg de peso lo hacen un equipo bastante contenido. No obstante, esto no significa que cuando lo tengamos bajo el brazo parezca que no sujetemos nada. Hay modelos de la competencia más livianos y con mejores características, también hay que decirlo.

Pero si hay una cosa que no se puede discutir de los nuevos MacBook Pro, tanto con o sin Touch Bar es que son preciosos. El Gris espacial le sienta como un guante que, junto al aluminio, lo hacen elegante pero no por ello aburrido.

La potencia, su gran talón de Aquiles.

Aunque el modelo sin Touch Bar peque en algunos aspectos, el que sí tiene el panel táctil no debería. Y lo hace.  Por 2000 euros la memoria RAM podría ser de 16 GB. O si es mucho pedir, al menos, que incorporen procesadores de última generación, y no uno desfasado. Debido al tipo de construcción y a los procesadores, ni el disco SSD ni la memoria RAM se puede actualizar. El disco duro va soldado a la placa base, al igual que la RAM, y no existe opción más allá de los 16 GB porque los procesadores no lo permiten. Así que la decisión que tomemos a la hora de comprar el equipo será definitiva. Una verdadera lástima.

Puede que con la optimización de macOS Sierra el MacBook Pro vaya como un tiro, pero es muy triste hacerse con un equipo tan caro para tener un hardware desfasado. Los Mac nunca han sido fabricados pensando en los videojuegos, y por eso las tarjetas gráficas no son tan potentes como en otros portátiles enfocados al gaming. Pero en el ámbito de la fotografía y el vídeo en el ámbito profesional, al menos, cumplen.

Respecto a la batería… hay bastante que decir. Después de ver el sistema utilizado en el MacBook de 12 pulgadas era de esperar que los nuevos MacBook Pro lo incorporasen. No ha sido así, y el problema ha sido la falta de tiempo. La renovación de esta gama era necesaria, pero si se hubiese retrasado unos cuantos meses más no hubiera pasado nada. El usuario lo habría agradecido enormemente, y la inversión, en cierto modo, tendría sentido.

Las supuestas 10 horas de duración con una sola carga, en esta revisión, son como una leyenda urbana. Obviamente depende del uso que le demos a la máquina. No es lo mismo navegar por Internet y realizar tareas ofimáticas que usar Photoshop y Final Cut Pro X. Empero, no es normal que la mayoría de poseedores reporten en torno a las 5 horas de duración haciendo un uso “básico”, sin exigencias.

Adaptadores a tutiplén

MacBook Pro con Touch Bar - altavoces y USB

Los puertos USB tipo C son el futuro, pero resulta que seguimos en el presente. Nadie discute las bondades de este estándar. Pero mientras se normaliza el uso de dispositivos con ese conector y los precios bajan, hay que tirar de adaptadores.

Lo bueno de los USB-C del MacBook Pro es que son una especie de 4 en 1. Sirven para cargar, de DisplayPort, Thunderbolt y USB 3.1 de segunda generación. En realidad es una buena idea, pero demasiado temprana como para ser incluida como única solución.

Apple ha visto un buen negocio en los puertos USB-C. En su página web podemos encontrar adaptadores que incorporan USB-A 3.0, Slots SD y conector HDMI. El precio es elevado, por lo que los que no quieren gastar más optan por alternativas de terceros fabricantes. Muchos recurren a accesorios chinos de dudosa calidad que pueden suponer un riesgo para el MacBook Pro.

Encima, cuando queramos transportar el ordenador tendremos que cargar con el adaptador, lo que supone una carga más innecesaria.

Pantalla y Touch ID: Una vez los pruebas ya no hay vuelta atrás.

MacBook Pro con Touch Bar - Touch ID

La pantalla retina no es la mejor en cuanto a fiabilidad de colores, pero sí respecto a calidad. Si de por sí parecía inmejorable, Apple lo ha hecho. Se conserva la resolución de los modelos anteriores, pero aumenta el nivel de brillo, contraste y reproducción de color. El porcentaje de mejora en el brillo es superior al 65%, alcanzando los 500 nits. El problema es que los reflejos siguen sin poder corregirse del todo. Es más por el tipo de pantalla, que es glossy. Si fuera mate no existiría este inconveniente, pero la calidad, seguramente, no sería la misma. Si no eres muy exigente con las pantallas, o no trabajas en diseño, seguramente será la mejor que hayas probado en tu vida. Y ahí hay que romper una lanza por Apple.

Si tienes un iPhone o iPad con lector de huellas dactilares Touch ID sabrás de lo que hablo. Es muy cómodo acceder a las apps sin tener que introducir contraseñas. Porque, como sabes, tienes que tener una contraseña para cada cuenta si no quieres poner en peligro tu seguridad. Encima, ahora que muchas webs se han vuelto compatibles con Apple Pay, pagar usando nuestra huella dactilar es una solución segura y sencilla.

El Touch ID de la Touch Bar es mecánico y no táctil como podemos pensar. Además, hace la función de botón de encendido.

Mayor superficie de Trackpad, mayor diversión

MacBook Pro con Touch Bar - Trackpad

Los trackpad siempre han sido un signo distintivo de los Mac. Si lo comparamos con los portátiles Windows de hace algunos años, estos últimos eran ridículamente pequeños. Tanto que había que levantar el dedo del panel varias veces para llegar de un extremo a otro de la pantalla.

Es suave y muy precio, y te pensarás dos veces el usar un ratón convencional, ya sea Magic Mouse u otro. Tiene todo lo bueno de uno mecánico sin serlo, y eso se agradece mucho. Si vienes de un MacBook sin Force Touch te va a resultar raro el cambio. Yo mismo he manejado uno y se me hacía un poco difícil acostumbrarme. Ahora, que en unas horas y con un poco de práctica no te acordarás de tu trackpad antiguo.

Con una superficie mayor la utilización de gestos multitáctiles se vuelve mucho más sencilla. Con un software como BetterTouchTool, en el que podemos añadir los gestos que queramos, vas a disfrutar de lo lindo.

La Touch Bar en el MacBook Pro, un lujo que te puede resultar útil o no.

MacBook Pro - Touch Bar

En el modelo con Touch Bar las teclas de función han sido sustituidas por la Touch Bar. Al ser OLED, ésta cambia de forma dinámica, con accesos directos y funciones que nos facilitarán algunas tareas. Realmente, este panel es un complemento, un accesorio que podemos elegir utilizar o no. La gente que tiene un MacBook Pro con Touch Bar parece estar de acuerdo en que es cómoda y con mucho futuro por delante.

También se puede modificar para que aparezca lo que nosotros queramos, con lo que la personalización no es un factor que vayamos a echar de menos en ella.

Una cosa que muchos desconocen es que no siempre está encendida. Tras pasar una cantidad de tiempo determinada sin usarla se desactiva. Para volver a activarla es tan fácil como tocarla o empezar a teclear.

El veredicto de TuAppleMundo

El MacBook Pro es un equipo que, como todo, tiene sus cosas buenas y malas. El hardware obsoleto es, posiblemente, su mayor defecto junto a su precio. Nadie está dispuesto a pagar 2000 euros por un ordenador con especificaciones anticuadas. Sin embargo, el número de ventas dice lo contrario.

Todo depende de lo que necesites. Si quieres experimentar sensaciones nuevas, el modelo con Touch Bar es el mejor para ti. Si quieres algo más conservador, siempre puedes optar por el modelo de 13 pulgadas sin barra táctil OLED.

Con un uso no muy exigente, centrándote en la reproducción de contenido multimedia, la ofimática, correo y navegación por Internet entonces vas a llevarte una agradable sorpresa. Por el contrario, si eres un profesional hardcore que busca darle caña, tienes dos opciones: O irte a por el modelo de 15 pulgadas supervitaminado, con el correspondiente gasto que conllevar, u optar por otra marca. No decimos que no sirva para tareas de diseño con Photoshop o edición de imagen y vídeo con Lightroom y Final Cut Pro X, pero tampoco es el más recomendado.

Si le tuviera que dar una nota, le daría un 8 sobre 10. Un diseño impecable, todavía más delgado. Una pantalla radiante, un trackpad más grande y un panel OLED táctil lo hacen un equipo deseable. Pero con los recortes en hardware, problemas de batería y un elevado precio que te hará pensar dos veces si darle al botón de comprar lo convierten en un equipo no apto para todos los públicos.


Y a ti, ¿qué te ha parecido el MacBook Pro con Touch Bar? ¿Te ha gustado la review? Puedes dejar tu opinión en los comentarios, siempre es bienvenida.